sábado, 26 de junio de 2010

Buenos Aires Jaque Press


"Parásitos" del alemán Marius Von Mayenburg en el Beckett teatro de Buenos Aires

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El título del espectáculo es bastante apropiado, “Parásitos,” y si bien hay algo Beckettiano en la obra, es de un dramaturgo alemán, Marius Von Mayenburg. Primera advertencia: si el espectador se encuentra en medio de una aguda crisis de pareja, convendría ver el espectáculo después de un buen descanso. Segunda advertencia: si Usted ha dejado el marido en casa mirando un partido de futbol, sería aconsejable volver sin tomar un café irlandés en el bar de la esquina.

Los espectadores se ubican en sus butacas,se apagan los teléfonos, se apagan las luces. Un hombre toca el piano eléctrico, espaldas al público, luego acciona su silla de ruedas y se dirige al público, tranquilo y simpático: dice que hoy es un día tranquilo. Es uno de los pocos minutos de calma en el espectáculo.

En todas las relaciones hay una violencia verbal turbulenta que salta a escena tan pronto se haya instalada la racionalidad. La energía escénica se acerca a veces a un nido de vampiros, o bien, de parásitos. Tanto los unos como los otros viven a expensas de algún ser vivo, el huésped.

El amor y la solidaridad son conceptos extraños para estos personajes, todos tienen relaciones patógenas, pero se mueven también en un mar de ambigüedades, de insinuaciones, de acusaciones, de amargura y de gran tensión dramática.

La historia podría haber sido absolutamente sin interés, pero Mayenburg sabiamente introduce ingredientes teatrales de gran efectividad. Cuatro jóvenes y un señor ya grande se alojan en una especie de pensión lúgubre en una ciudad balnearia. Beti cuida su novio, Ringo, víctima de un reciente accidente automovilístico que lo ha dejado paralítico. Cualquier comentario entre ellos es suficiente para inflamar una discusión encendida.

Pronto aparece Multscher, quien lo atropellara, atribulado, vagamente culposo, expresando intenciones de difícil comprensión. En el mismo espacio Beti recibe a su hermana menor, embarazada, hallada inconsciente a un costado de la autopista, y también Petrick, su novio.

El espectáculo propone un abordaje a las relaciones humanas de manera casi bélico. Es un desafío sumamente exigente para los actores. Sin embargo, las situaciones aparecen como espejos que reflejan fielmente la subyacente tensión entre todos los personajes. El público entiende una fuerte ironía en las rimbombantes quejas y explosiones emotivias de los personajes, y está bien ya que la obra de Multscher investiga la ironía y lo oscuro de las relaciones humanas sin dejarse llevar por nubes trágicas.

domingo, 13 de junio de 2010

En Escena Hoy


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Gente que no

Según el diccionario, parásito es aquel organismo animal o vegetal que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él sin llegar a matarlo. Nunca mejor puesto el título de una obra. Una embarazada desquiciada y suicida no deja de hacer reclamos a su marido; un inválido resentido y malhumorado toma a su esposa como una sirvienta a tiempo completo. Parásitos que absorben la energía de quienes lo rodean dejándolos practicamente secos, con la vitalidad suficiente para seguir soportándolos. Pero la obra no se queda en esa visión parcial sino que también nos muestra que el organismo parasitado también necesita de esa situación y, neuróticamente, ayuda a mantenerla.

Parásitos es una propuesta muy cruel, sesgada por un humor corrosivo como un ácido que se arroja a la cara de la persona que teóricamente amamos. La obra nos muestra que no es necesario quererse (ni siquiera a uno mismo) para estar con alguien; basta que sea funcional a nuestra retorcida visión de la convivencia. De esta manera podemos escuchar como la esposa amenaza a su marido inválido con pincharle las gomas de la silla de ruedas o a un marido pidiéndole a su mujer (quien va a tirarse por la ventana) que aproveche que baja para sacar la basura.

Una obra que si no estuviera trabajada en tono de comedia negra sería un cañonazo en el alma porque las situaciones llegan a una crueldad extrema que nos muestra lo nefasta que puede ser una relación. Con buenas actuaciones, donde se destacan los papeles femenínos, la obra es una muy buena propuesta para que la disfruten aquellos que gozan del humor más negro y son capaces de reirse de la parte más oscura del ser humano.

Martín Fernández Tojo

Revista Watt

10/06/2010 - 21:00:00
Parásitos
Beckett, Guardia Vieja 3556
$30
+ informacion
"Parásitos" de Marius Von Mayenburg (Autor Alemán), dirigida por Lucas Olmedo.
Olmedo realiza una muy buena versión de este texto alemán contemporáneo, poniendo en escena todo el humor sórdido y una puesta que nada tiene que ver con la solemnidad con la que se suele tomar a la dramaturgia alemana.
Funciones: jueves 21hs.
Localidades: $30 (Descuentos est. y jub $20)
Reservas al 4867/5185
http://parasitosdebuenosaires.blogspot.com/

Link permanente: http://www.revistawatt.com.ar/webs/agenda/15

Nota Diario Uno - Mendoza


Escenario

Estreno de teatro local en una sala porteña

La obra Parásitos, dirigida por Lucas Olmedo y protagonizada por Alfredo Zenobi, dará funciones desde hoy en el Beckett.
20-05-2010

Carolina Baroffio
uno_escenario@diariouno.net.ar

Lucas Olmedo lleva varios años conquistando las tablas porteñas con sus obras de teatro. Va y viene con ellas, montándolas en su provincia natal, Mendoza (así como en su ciudad, San Rafael), y en teatros del off de Buenos Aires.

Ahora, luego de que un texto alemán girara por su cabeza durante más de dos años, concreta el ansiado estreno gracias a un emprendimiento en conjunto con la Sociedad Goetheana de Mendoza.

Parásitos es la obra en cuestión que, a partir de esta noche a las 21, dará funciones en Beckett Teatro, conocido espacio ubicado en la zona del Abasto. Protagonizada por Alfredo Zenobi (con él Olmedo trabajó también el texto del autor alemán de Marius Von Mayenburg) y con un elenco de actores locales y porteños, la pieza tuvo su preestreno a fines del año pasado en San Rafael.

“Hace tiempo había leído algunos textos de este autor y Parásitos, incluso la había proyectado con mi grupo aquí, en Buenos Aires, como montaje para el 2007, y calzaba justo para volver a retomar ese proyecto. Alfredo (Zenobi) la leyó y enseguida le entusiasmó el universo que plantea la obra”, nos cuenta Olmedo, director del elenco Lluvia de Cenizas.

Las actrices Salomé Boustani y Guadalupe Rodríguez Catón y los actores Pablo Roselli Mirci y Pablo Chao, más Eugenio Schcolnicov en la asistencia de dirección, completan el equipo de nueva esta puesta en escena. Quien iba a formar parte y tuvo que bajarse fue el mendocino Marco Antonio Caponi, ya que justo lo convocaron para actuar en la ficción costumbrista Alguien que me quiera (Canal 13).

Sobre Parásitos, Lucas Olmedo destaca: “Es un texto complejo, duro y con un procedimiento de montaje alterno entre dos historias simultáneas que lo vuelve muy inquietante”.

Y resume: “Es una anómala historia de amor. Relaciones que se gestan en base a ciertas dependencias enfermas, parasitarias, asumiendo ese vincularse como una forma de amar y ser amado. De entrada es una obra antifeliz y antiprimaveral”, finaliza en tono jocoso.

Fotografías de Función


Fotografías de Función





Federica y Petrick


Betty y Ringo

Multscher



Ringo y su teclado


El viejo y el muchacho